Entrevista Fito&Fitipaldis
2 February, 2008
«Me preocupan las injusticias y el abuso de poder»
Adolfo (Fito) Cabrales, es hijo de gallega.
Dice no sentirse cansado tras una gira que le ha mantenido lejos de los suyos cerca de una año. Adolfo Cabrales, Mato, más conocido por Fito&Fitipaldis, recibió el 2008 con mucho optimismo y con la fuerza que da saber que ha vendido miles de copias de su último disco Por la boca vive el pez. Preocupado por el terrorismo y las injusticias, Fito asegura que no dejará de componer, aunque lo primero será olvidarme de la gira. Gallego por parte de madre, el bilbaino empezó su carrera musical de la mano del grupo de rock Platero y tú, donde ejerció de vocal durante doce años y editó ocho discos.
Una gira muy larga, ¿cómo se encuentra?
Es la gira más intensa que he hecho en mi vida, pero también la más relajada porque no nos hemos sentido cansados.
Pero hay que parar y hacer otras cosas, desconectar. Si tengo que hacer balance, debo decir que ha sido la gira de nuestros sueños y que me dio pena tener que decir hasta aquí hemos llegado. Pero hay que poner el punto final en algún sitio y volver a pensar que quieres hacer con tu música, con tu vida…
Tras un merecido descanso, ¿habrá disco próximamente?
No, lo primero es olvidarme de la gira para poder afrontar un trabajo nuevo, aunque tengo que decir que siempre hay un día que agarras la guitarra y quieres hacer una canción.
La crítica ha dicho que Por la boca vive el pez ha sido el álbum de su consagración.
Pues no lo sé. Creo que esto no es el ejército donde te dan galones por estar más años. Creo que la consagración es cada disco que haces, aquello que te refleja.
Yo intento que mis discos sean una prolongación de mi vida en los que muestro mi música y mi interior al público, y éste es el que decide si le gusta o no. Los músicos tenemos que superarnos disco a disco. En la música no hay intocables, es cuestión de lanzar mensajes y captar la atención de la gente, nada más.
¿Por qué Chile y Argentina para cerrar la gira?
Por la boca vive el pez es el primer disco que hemos editado en Suramérica y nos hacía ilusión tocar para otras culturas.
¿Tiene la sensación de haber empezado alguna vez la casa por el tejado?
Continuamente. Esa canción la escribí precisamente por eso, porque siempre aprendemos a hacer las cosas cuando ya es tarde. Imaginate que sabes con veinte años lo que llegas a saber con ochenta. Ni que decir tiene que harías las cosas mucho mejor. Sinceramente creo que todos empezamos muchas veces la casa por el tejado, nos perdemos en una vida que es muy larga y muy complicada sin darnos cuenta que cuando menos te lo esperas te cae una ostia que te pone en tu sitio.
¿Qué le queda a Adolfo Cabrales de Platero y tú?
Muchas cosas, son doce años de mi vida y ocho discos. Son años muy importantes en los que era joven y con muchas ganas de hacer cosas. Me queda el recuerdo y el buen sabor de los comienzos, las primeras ilusiones de salir a tocar fuera de tu casa, los primeros viajes, las primeras grabaciones de discos. Es como la primera novia, no se olvida.
¿Se considera un poeta urbano? O no se lleva ya eso.
No me considero ni poeta. Sé que no lo soy. Escribo letras de canciones y tampoco busco más. Ser poeta es sentir la vida con otra mirada, o eso creo, con otra percepción, y en definitiva es saber explicar un montón de cosas a través de la poesía. Sinceramente yo no sé hacer eso, aunque no quiero decir que no exista la poesía dentro de mis letras porque seguramente que la habrá. Repito que sólo escribo letras de canciones y si a esas letras les
anulas la música no tendrían sentido.
¿Y es verdad que usted compone en la cocina?
No sé muy bien porqué, pero siempre acabo en la cocina, aunque tampoco he acudido a un psicólogo para que me lo explique. A veces pienso que se debe a que aprendí, de la mano de un amigo, a tocar la guitarra en la cocina. Siempre acabábamos allí porque era el único sitio donde no molestábamos. Si lo pienso, la cocina de mi casa es como mi bunker.
¿Cuál de sus discos le define mejor?
Me veo reflejado en todos. Cada uno de ellos me dibuja en su momento y la última canción es siempre la que mejor me define. Como casi siempre escribo en primera persona, tengo que decir que me veo reflejado en todas las letras, algo además necesario porque sino no podría cantarlas. También es verdad que en letras de hace quince años ya no me veo reflejado.
¿Le preocupan las listas de ventas?
No, jamás. Si cuando no vendía nada no me preocupaban, ahora que vendo un montón me preocupan mucho menos. Nunca he llamado a una discográfica para preguntar cuántos discos he vendido, al revés me llaman ellos muchas veces, aunque no voy a negar que me encanta vender discos porque eso significa que he lanzado un mensaje, entre millones de ellos, que ha sido recibido. Cuando no te sientes agradecido por eso es que eres un capullo.
¿Qué nota le pondría al panorama musical actual?
Ando algo perdido, pero hay buenas bandas de pop y de rock, lo que pasa que muchas veces las que salen, o las que seguimos, no son todas las que hay. Hay gente con talento que llegará a ser estrella seguro.
En este mundo de locos ¿qué es lo que más le preocupa?
Me preocupan muchas cosas: las injusticias, el abuso de poder. Me jode hablar de política porque siempre digo que política y rock and roll es agua y aceite: siempre que se mezclan lo que acaba mal es la música. Me fastidia que mis hijos sigan viviendo con el problema del terrorismo ya que llegué a pensar que algún día se podría acabar. Hubo un proceso de paz y esas cosas, ya sabes. A todos los que estamos aquí nos gustaría no dejar esa herencia a nuestros hijos, pero como ves que esto va para largo y que nadie realmente quiere acabarlo, pues tienes que estar preocupado. Me gustaría que a mi hijo Guille le contaran en Historia toda esta movida, que no la tuviera que vivir. Pero esto no se va a acabar tan rápido.
¿Cómo se porta Galicia con su música?
Galicia siempre se porta bien con nosotros. Como soy medio gallego (mi madre y toda su familia son de ahí) me tratan como hijo adoptivo, pienso. Hay una cosa que me hace mucha gracia: mis apellidos son Cabrales Mato, así que cuando toco en Asturias hablan del asturiano Fito, y cuando es en Galicia del gallego Fito, y eso que soy de Bilbao.
Ha dicho en alguna ocasión que tocar en Galicia hace años era toda una aventura.
Hasta hace unos años estaba muy mal comunicada. Yo recuerdo hacer giras con Platero y tú y venir a Galicia era como ir a Alemania, es más, era más fácil ir a Cádiz. Hoy en día todo ha cambiado.
¿Por cierto, sus hijos cantan sus canciones?
Son los primeros que las cantan porque están todo el día escuchándome cuando compongo canciones, aunque son más fans de AC/DC que de Fito&Fitipaldis.



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