Los amantes del sexto
5 August, 2009
Por: Félix Lázaro
Cuando escribo las primeras líneas de este artículo la radio me acerca la noticia de que el Ayuntamiento de Madrid recaudará este año 114 millones de euros en el capítulo de multas. Para que se hagan una idea 3,60 euros cada segundo. Mal deben de andar los bolsillos de Gallardón para que sus guardias se vean obligados a trabajar a destajo. Pero los tiempos que corren son así y, ya se sabe, a grandes males, grandes remedios, aunque el paganini es siempre el mismo.¿Se imaginan quién? Pues usted y yo y todo aquél que comete el delito de comprarse un automóvil y utilizarlo. Pero mi duda, que o lo es tanto, es si este desenfreno tiene algo que ver con las telarañas de las arcas municipales.Afirmativo.
La actualidad, esa máquina de fabricar información continua, está para pocas bromas y escupe sin parar noticias, mayormente desagradables, referidas a política y economía. ¡Qué desastre! Se mire por donde se mire, escándalos y corrupciones, descalificaciones e insultos. Vale casi todo y lo digerimos casi todo. Y en medio de este panorama, una persona feliz que vive en La Moncloa y que yo me pregunto si, de verdad, es de este mundo. A veces lo dudo, aunque he tenido la ocasión de saludarle en varias ocasiones y me parecía un señor de lo más normal. Por cierto, no me resisto a contarles que le conocí en el verano del 2003 en la lonja de Santa Uxía de Ribeira, donde tuve la oportunidad de ser su cicerone mariñeiro. Bueno, pues todavía sigo preguntándome si es de este mundo.
-Este señor, me dijo un amigo, no sufre.
-¿Por qué?, le pregunté.
-No hay más que verle, siempre sonriente, siempre optimista.
-¿Y es ese el secreto?
-Casi…verás, mientras todos pensamos cómo resistir, ZP únicamente piensa en disfrutar.
-No entiendo nada.
-El encuentra el placer en el sexto mandamiento, sin necesidad de pasar por la cama.
-¿Y…..?
-Algo tan simple como joder a diestra y siniestra.
Bromas aparte, mi amigo empieza a desgranar un rosario de temas relacionados con la actualidad: financiación autonómica, ley del aborto, pacto social, déficit…
-Tranquilo amigo, que no hay mal que cien años dure-, le comenté. No tuve mucho éxito y él, erre que erre, continuó intentando convencerme de que el ZP político era un enfermo sexual que necesitaba tratamiento urgente. Los calores veraniegos, pensé, deben de estar haciendo verdaderos estragos. Yo, por si acaso, hago la maleta y me largo a la Ría de Arousa, confiando que agosto nos brinde los rayos de sol que nos ha negado julio. En poco más de media hora, desde nuestro Ames querido, vuelvo
a reencontrarme con ese mar de la tranquilidad que, hoy por hoy, es mucho más acogedor que ese otro que cuentan que hay en la Luna. Por cierto, ¿cuándo será posible una misión espacial exclusiva para políticos poco deseables (no importa el color porque los hay en todas partes) a Marte, por ejemplo? Eso sí, con billete de ida únicamente. Seguro que saldríamos todos ganando.
Abrí con la noticia que me topé al iniciar este artículo y cierro con la que me desayuno: »Lúa nova mollada,trinta días van de carallada». Eso es lo que dice el refrán y que hoy nos recuerda el meteorólogo Santiago Pemán que pronostica que el verano
de verdad no llegará hasta el 21 de agosto y que, hasta entonces, tendremos un día bueno y dos malos. A éste también lo incorporaba yo a la mencionada misión espacial, por fornicar la ilusión de los que iniciamos el veraneo.



Comentarios
¿Tienes algo que comentar?