Un poco de aire limpio
3 agosto, 2009
Esta revista, como pueden comprobar, se ha sometido a un severo régimen de adelgazamiento.Son cosas de los nuevos y difíciles tiempos, en los que se impone la voluntad de supervivencia. Y así llevamos cuatro años, remando pasionadamente. Pero no somos únicamente nosotros las víctimas porque, en este peregrinar en tiempos difíciles, nos acompañan muchos empresarios, grandes y pequeños, y un buen número de ciudadanos de este municipio. No crean que me consuela este «mal de muchos». Ni hablar. Yo, como el del popular anuncio, no soy tonta. Me resisto e invito a todos los que están en tan complicada circunstancia a iniciar un viaje a la esperanza.¡Por qué no!
Una buena muestra de la complicada situación en la que vivimos la observamos al asomarnos al balcón municipal. Así podemos ver los problemas económicos que sacuden el despacho que ocupa Carlos Fernández. Ya se sabe que es muy complicado llegar a cualquier parte con el combustible bajo mínimos y el velamen hecho unos zorros. Pero lo peor, según todos los indicios, es que la embarcación está lastrada por sus travesías anteriores. Los populares, desde la bancada de la oposición, han tirado de números y nos muestran que las cuentas de resultados del municipio tienen algunos claroscuros de cierta relevancia. Por ejemplo, conviene saber que no han sido presentadas a Pleno las cuentas de los ejercicios 2006, 2007 y 2008. No sé quién, pero alguien tendrá la culpa. En una empresa privada me temo que rodarían cabezas. Y, por si fuera poco, el Ministerio de Economía nos pone en la picota, señalando que somos el único ayuntamiento de España de más de 20.000 habitantes que no ha presentado las cuentas del 2006. ¡Córcholis, que descubrimiento! La verdad es que tan triste honor no es como para sacar pecho. Y, a partir de aquí, lo más importante es aplicar la fórmula de negro sobre blanco, o viceversa, para ponernos al día y, de manera muy especial, conocer las causas de tan sonado retraso. Los silencios, tan recomendables en muchas ocasiones, son muy significativos en otras.
Es posible, me imagino, que Ames haya crecido demasiado rápido y que sus estructuras no estuvieran suficientemente preparadas para tan espectacular desarrollo. Es posible, pero ello no impide hacer las cosas bien. Acierta la oposición en pedir transparencia y hará muy bien el equipo de gobierno en abrir las ventanas para recibir aire limpio.
Pero no todo es negativo en nuestro entorno. Por fortuna hay vida y Ames abre nuevas puertas a la esperanza. El anuncio del próximo aterrizaje en nuestro municipio del Real Aero Club de Santiago (próximamente Ames, digo yo) es una buena y gran noticia. Estos señores (4.000 socios) ocuparán 60 hectáreas en nuestra Ameixenda e invertirán 9 millones de euros de sus bolsillos. Esto, insisto, está muy bien y si, por añadidura, lleva aparejada la creación de puestos de trabajo, mejor que mejor. Además, según su presidente Juan Cuevas, el nuevo espacio sociodeportivo, con campo de golf incluido, pretende ser un espacio abierto que, si todo transcurre con normalidad, será realidad a finales del próximo año. Bienvenidos.
Nota de la directora:
Y a río revuelto, ya se sabe… Algún banco concede préstamos a entidades locales para que paguen a sus proveedores. Todo por el módico descuento del 5% de la factura. ¡Ay pescadores,
pescadores…!







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