Extracción de sangre
7 October, 2009
En la década de los años 60 se impuso,a la hora de extraer sangre, una fórmula universal que consistía en cerrar el puño con fuerza y abrirlo antes de iniciar el procedimiento. Con este método se mejoraba la circulación sanguínea, a la vez que se hacían más visibles las venas facilitando así la aplicación de la técnica.
Hoy en día, avalado por estudios científicos que se han realizado en el Reino Unido, esta práctica hay que dejarla caer en el olvido. Mucha gente se preguntará cuáles son los motivos para decir adiós a una fórmula que ha ido pasando de generación en generación.Pues bien, por muy increíble que pueda parecer este sistema puede inducir al aumento de los niveles de potasio, lo cual llevaría a hacer diagnósticos de patologías renales o cardíacas que realmente serían equívocos y que inducirían a medicar de acuerdo a los resultados de las analíticas, ocasionando daños de importancia para la salud.
Jackie Hough, presidenta de la asociación británica dedicada a las extracciones de sangre coincide con la teoría de Thurlow: «Lo mejor es pedirle a los pacientes que no cierren el puño con fuerza sino con suavidad cuando insertan la aguja y que luego lo relajen completamente antes de que comience la extracción». Asimismo, Hough recomendó que «el torniquete no debe permanecer en el brazo más de 60 segundos durante el procedimiento ». Tampoco deberá plegarse el brazo ya que al realizar este movimiento ayudará a que disminuya o cese el sangrado pero lesionará internamente a la vena en la incisión realizada. Lo correcto será ejercer la presión con la gasa con solución antiséptica hasta que una vez formado el coágulo deje de sangrar.
Muchas de las extracciones que se realizan en España son donaciones de sangre. Según datos de la Federación Nacional de Donantes de Sangre, Galicia es la tercera comunidad, detrás de Navarra y el País Vasco, en número de donaciones con un 43,72 por ciento por cada mil habitantes. A nivel nacional, un 54 por ciento de los donantes son hombres, frente a un 46 por ciento de mujeres. Por edades, el 41 por ciento lo representa población entre los 31 y 45 años, un 35 por ciento personas entre los 18 y 30 años y un 24 por ciento lo ocupan ciudadanos con edades entre los 46 y 65 años. Todos los datos corresponden al balance del año pasado, y el estudio formulado por la Federación cuenta con el apoyo informativo de los diferentes centros de transfusión que hay repartidos a lo largo de todo el territorio español. El estudio también refleja un aumento del 5 por ciento en donantes durante el 2008. Asimismo, este organismo recuerda que «debemos alcanzar índices de 43-45 donaciones por cada mil habitantes en todas las áreas sanitarias para que el conjunto estatal disponga del objetivo de la autosuficiencia, algo que si bien se ha logrado en la serie roja no lo es en el plasma necesario para tantos y tantos de sus derivados».
En Galicia, el Centro de Transfusión inició sus actividades en agosto de 1993. Está situado en el campus universitario de Santiago y es el encargado de suministrar componentes sanguíneos a todos los centros sanitarios de la comunidad autónoma durante las 24 horas del día. Además, dispone de 10 unidades móviles que recorren los diferentes ayuntamientos gallegos para atender a todos aquellos que de forma altruista quieren donar sangre, la cual es inmediatamente enviada al centro para su análisis, procesamiento y conservación.
Por: Mª del Carmen Martínez QueiroDirectora de Bos Aires Galicia



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