David Bisbal. Un tipo normal
12 February, 2010
David Bisbal cerró 2009 con dos triunfos. Por un lado, su single “Esclavo de sus besos”, de su cuarto y último trabajo “Sin mirar atrás”, consiguió ser doble Disco de Platino por sus más de 80.000 copias vendidas en España. Por otro, y mucho más importante, su novia, la diseñadora Elena Tablada, le anunció que en marzo de 2010 será padre. Poco más puede pedir este almeriense de 30 años que desde su llegada al panorama musical, de la mano de Operación Triunfo, no ha dejado de cosechar éxitos. Tras conocerse la noticia de su paternidad, el cantante dio la buena nueva a sus fans a través de su página oficial: “Estoy viviendo un momento maravilloso y quiero que seáis los primeros en saber que Elena y yo seremos papá y mamá”.
Se puede decir que Bisbal lleva la música en la sangre desde pequeño. Por algo será. Su padre, boxeador profesional, era componente de un trío de flamenco. Después de algunos años como vocalista de la orquesta Expresiones, en 2001 el cantante decide presentarse al programa Operación Triunfo, donde queda segundo. En aquel momento comenzaba la “bisbalmanía”, un movimiento que mueve a miles de fans por todo el mundo y que desde entonces le ha hecho vender más de 4 millones de discos por todo el planeta, consiguiendo 30 Discos de Platino y otros tantos de Oro.

Un año después de su éxito televisivo,el almeriense comienza su periplo musical con “Corazón Latino”, al que seguiría “Bulería” en 2004. Ambos trabajos atesoran un IFPI Platinium Award, certificación oficial por la venta de más de 1 millón de copias en territorio europeo. Ha sido el último artista español en conseguirlo. Quién no recuerda temas como “Ave María” o “Lloraré mis penas”, que llegaron a los primeros puestos de las listas de música en pocas semanas. En 2006 saca a la venta a la vez en España, Estados Unidos y Latinoamérica su tercer trabajo, “Premonición”, con el que obtiene cinco Discos de Platino en España y Disco de Oro en Estados Unidos, Puerto Rico, Venezuela y Ecuador. Consiguió presentarlo en los tres países en menos de 36 horas. Tras la gira, que le llevó a recorrer más de veinte países en nueve meses, llega “Premonición Live”, edición de lujo de la tournée. A finales de 2009 lanzó “Sin mirar atrás”, del que ha vendido ya miles de copias.
Premios, conciertos, giras, galas benéficas… Bisbal es pura energía. Con todo ello se puede decir que poco se le ha subido la popularidad a este cantante. Los que tratan con él en las distancias cortas afirman que sigue siendo aquel chico “tímido, humano, sociable, cercano, entrañable …” que en la orquesta Expresiones volvía locas a las chicas con sus famosos giros. Esas chicas que hoy se mueren por sus rizos rubios y sus coreografías. Para David sus fans son lo primero. Las cuida y las mima porque asegura que “es un lujo tenerlas y para mi son parte del equipo”. Pero también tiene palabras para aquella orquesta que fue “una escuela muy grande, donde aprendí lo que se echaba de menos a la familia, los amigos… Pasábamos mucho tiempo
fuera de casa”.
Su paso por OT supuso un antes y un después en su vida, y aprovechó toda oportunidad en la Academia para depurar y perfeccionar su estilo. Cuando salió por la puerta de su casa hacia el casting su madre le dijo: “David te vas, pero volverás como una estrella”. No se confundió. Aún así, nueve años después, y supuestamente acostumbrado a las cámaras y los flashes, Bisbal dice que le da “vergüenza” verse en televisión. Asegura que mira al pasado con frecuencia pero “siempre para observar lo positivo, lo que me hace sonreír para que así me ayude en el futuro”. El pasado mes de septiembre ofreció un concierto, ante 500.000 personas, para apoyar la candidatura olímpica de Madrid 2016. Para él, que es un tipo normal, “fue una maravilla”. Ha actuado con éxito rotundo en Japón, en el Madison Square Garden, en Estados Unidos, en Latinoamérica etc, pero su sueño, su gran sueño era “grabar un disco y poder compartirlo con la gente”. Lo consiguió. Lo que vino
detrás, los otros tres, han sido para él “el resueño”. Por eso sabe que hay que “vivir el presente y trabajar el futuro”. De su último disco “Sin mirar atrás” destaca una canción muy especial “Mi princesa”. Es sin duda una de las baladas más intimistas de toda su discografía. El propio Bisbal ha dicho que “es más que una canción, es como un cuento que ya se ha convertido en uno de los temas talismán de mi carrera”. Aunque no lo ha reconocido públicamente, dicen que está dedicada en
cuerpo y alma a su futura hija.
En marzo será padre por primera vez. Está ilusionado, tanto que hace poco afirmó que la niña, porque será niña, nacerá “donde más le guste a la madre”. Se sabe que será en Miami, donde reside la pareja. Su nacimiento le pillará en plena gira latinoamericana, pero David se ha “reservado diez días para estar con Elena y la niña”.



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