Carta a un amigo
8 abril, 2010
Dos horas, después de tanto tiempo,apenas son nada. Me alegró saber que, al fin, has encontrado un trabajo estable,”para toda la vida” como dices, porque tu plaza de funcionario de la Xunta de Galicia te garantizará la seguridad laboral. Me alegro, pero tienes que tener mucho cuidado con no caer en la rutina, que lo corroe casi todo. Te contaré un caso personal que te puede ilustrar. Hace algún tiempo -te diré que bastante- que intento hablar con una persona que decida en la Secretaría Xeral de Medios. ¿Medios he dicho? ¡Quién lo diría! No saben, no contestan. Es dramático, porque lo interpreto como una desconsideración a los vecinos de Ames, a los que intentamos representar desde hace cinco años. DA, como te comenté, es un proyecto independiente y limpio. Y quizás por esto no nos hacen ni puñetero caso. Siempre están ocupadísimos. Prefieren empresas más próximas o, quizás, proyectos de incierto futuro, y da la impresión de que no son tan receptivos a aspiraciones que no van acompañadas de un padrino político solvente. Y no es el caso. No nos consideran soporte adecuado porque los casi 30.000 amienses son poca cosa. Luego, cuando suenen los clarines electorales, ya vendrán, ya. Pero lo peor de lo peor, mi querido amigo, es que no contestan aunque les bombardees por tierra, mar y aire.
Cinco años han sido singladura suficiente para ganar un buen puñado de amigos. Enemigos creo que muy pocos, porque somos una publicación amable que siempre ha ejercido la crítica constructiva que como ya sabes pica un poco a los protagonistas. Pero ésta es la sal del oficio y nuestra razón de ser. Ahora ignoro qué ha sucedido porque somos una revista gratuita que vive -no sin dificultades- de la publicidad de nuestros anunciantes. En esta andadura hemos contado, y contamos, con la colaboración del Ayuntamiento, que siempre ha comprendido nuestra función social. Esto no quiere decir que, de vez en cuando, no tengamos piques con nuestros responsables municipales. Al fin y al cabo todo esto forma parte del juego.
¿Qué quiero decirte con todo esto? Algo muy sencillo. Es cierto que la tuya, oposición en ristre, es una plaza segura, pero no caigas en la trampa de éstos perversos silencios administrativos, que tanto daño nos hacen a todos. Yo, como te comenté, he escogido el camino contrario. Y aquí no hay tiempo para la pereza o la rutina. Aquí, en nuestra revista, peleamos línea a línea nuestra existencia. Unos, los que nos ayudan, apenas pueden con sus pequeños negocios, y muy especialmente la Asociación de Empresarios de Milladoiro (AEMi). Otros, los que pueden, nos ignoran o nos mienten. Te niegan el pan y la sal, amparándose en la dificultad del momento, y luego ves como se anuncian en otros medios. Son cosas que pasan al Sur de Santiago.
Por cierto, amigo, no dejes, como me prometiste, de venir a pasar una tarde a este Sur para que contemples la pujanza de un polígono casi modélico que se ha quedado a medio camino por culpa de la crisis. Verás el esqueleto desalmado de un macrocentro comercial, otros esqueletos que serán viviendas cuando pase todo ésto y carteles de pisos que esperan desesperadamente a sus futuros inquilinos. Verás lo que fue el apetito voraz de los promotores. Y verás, también, como se abrazan viviendas, polígono, centro comercial y, como guinda, una gasolinera. Así, todo muy juntito, vamos construyendo el futuro. Menos mal que nos queda ese cordón umbilical, que también te enseñaré, que unirá Milladoiro y Bertamiráns: La Senda Verde es nuestro camino de esperanza, trece kilómetros que todavía nos hacen creer en un futuro mejor. Caminaremos por allí amigo y recordaremos aquellos años no tan lejanos en los que se nos permitía soñar.Ahora todo es distinto pero esto es lo que hay. Cuídate y hasta pronto.







Comentarios
¿Tienes algo que comentar?