Antonio Durán “Morris”
4 junio, 2010
“Hay alcaldes de izquierdas que se portan como si fueran de derechas”
Antonio Durán Moreira, más conocido como “Morris”, sabe muy bien lo que es ponerse delante de una cámara.Y es que lleva más de veinte años entregado en cuerpo y alma al mundo del teatro, el cine y la televisión. Durante mucho tiempo se coló en los hogares gallegos de la mano de Antón Santos, su personaje en “Pratos Combinados” y desde hace tres años da vida a Edelmiro Ferreira, un alcalde muy peculiar, en la serie “Padre Casares”. Pero además, este año se ha dejado ver en el filme “Celda 211” y acaba de terminar el rodaje de “Doentes”, película cargada de sentimiento y basada en una obra de teatro de Roberto Vidal Bolaño. “Morris”, apodo que le pusieron en el colegio y que hace relación a su apellido materno, es, además, parte de la directiva de la Asociación de Actores y Actrices de Galicia cuya sede se encuentra en Milladoiro.
¿Qué hace “Morris” actualmente?
Estoy metido de lleno en el rodaje de la sexta temporada de “Padre Casares”, que en un principio, y si no hay cambios, seguiremos grabando hasta octubre. Además, acabo de terminar dos largometrajes: “Retornos”, a las órdenes de Luis Avilés, y “Doentes”, película dirigida por el director venezolano Gustavo Balza y basada en una obra de teatro de Roberto Vidal Bolaño. Tengo muchas esperanzas en este filme rodado en gallego y con subtítulos.
Suena a apuesta arriesgada.
A quien le gusta el cine le da igual que vaya en gallego, subtitulada… Si la película, aunque sea pequeña, encuentra su hueco, su mercado, su público, etc, irá a unas salas determinadas y durará, si gusta, el tiempo que dure.
¿Puede avanzarnos algo del argumento?
“Doentes” es el testimonio de dos enfermos que se ven en la calle cuando trasforman el antiguo Hospital de Santiago en el actual Hostal dos Reis Católicos. Narra la historia, allá por los años 50, de como los pacientes, “doentes” mentales y
físicos, llenaron esa noche las calles de Santiago de Compostela.Ha sido un rodaje apasionante en el que he compartido papel con Xosé Manuel Olveira, “Pico”.
¿Qué tiene en común “Morris” con su personaje en “Padre Casares”?
Nada. Lo único es que, supuestamente, coincidimos políticamente ya que me defino como un hombre de izquierdas.Pero bueno mi personaje, Edelmiro Ferreira, es ficticio, bipolar y un poco el alcalde de la aldea de Asterix y Obelix. En “Padre Casares” se mezcla muy bien la comedia de estos “frikis” que hay en Louredo con figuras más de carne y hueso, mas humanizadas, como son el cura o la maestra.
¿Piensa que en Galicia hay muchos alcaldes como Edelmiro?
Vamos a ver, esto está sacado de madre pero puede ser. En Galicia te encuentras con alcaldes de izquierdas que se portan, o que actúan, como si fueran de derechas y viceversa.Por cierto, su familia es de Os Peares, en Ourense, como Alberto Núñez Feijoo. Sí, allí pasé yo buena parte de mi infancia. Tengo que decir que conozco a su madre y aunque no jugué con él debimos andar cerca.
Es inevitable hablar de “Pratos Combinados”. ¿Temió encasillarse en el papel de Antón Santos?
Hice muchos años televisión y eso te cura de espanto. Es cierto que al principio la gente me decía que me iba a encasillar, que iba a quemar mi imagen. Creo que hay una barrera que si la pasas te puede llevar a convertirte en un actor popular, algo que de cara a los directores puede representar un problema precisamente por ese perfil popular del que hablo.Pero desde luego un trabajo se encasilla con otro, y yo voy teniendo suerte. Pasar del papel de Antón a otros personajes no sería fácil… No cabe duda, pero soy de la teoría de que los grandes cómicos siempre dan grandes actores dramáticos, y en España está demostrado. Ojo, que al contrario también puede ser. El día a día me sigue demostrando que los grandes actores cómicos en las oportunidades dramáticas sorprenden mucho. La comedia es una gran escuela: te metes, dibujas los personajes, haces guiños… Cuando te vas a un papel dramático tienes que ponerle más corazón.
¿Cree que los jóvenes de ahora lo tienen más fácil?
Al revés, lo tienen más complicado. Antes era más fácil porque éramos pocos. No existía tanta televisión y hacías teatro todas las semanas, en las asociaciones culturales, en las de vecinos… Había veces que hacías cinco actuaciones en un día. Nuestras inquietudes personales nos empujaban a estar ahí. Hoy todo es más profesional, los jóvenes se preparan en las escuelas de Arte Dramático, estudian Comunicación Audiovisual… Yo vengo del Teatro Independiente: éramos los que queríamos estar allí.
¿Qué sabor de boca le ha dejado “Celda 211”?
Ha sido una experiencia pequeña pero fantástica. Parece que los actores gallegos despuntan más que nunca. Aquí siempre hubo grandes profesionales, lo que pasa que ahora el audiovisual está despuntando más que nunca. Hay actores de “Padre Casares” trabajando en Telecinco, se ha vendido la serie a Telemadrid, se están haciendo cosas fuera, las productoras son más potentes y encima hacemos milagros. Mire, un capítulo de una serie que pueda costar fuera 600.000 euros aquí se hace por 90.000, y económicamente eso llama la atención.Se empiezan a fijar en Galicia. Y no creo que por ello despuntemos más que nunca, simplemente que los actores debemos estar en el sitio oportuno en el momento adecuado.
¿Piensa que Galicia invierte poco en cine?
Yo entiendo que en una época de crisis se recorte, pero trabajamos con poco dinero. Se hacen las cosas con poco tiempo y pocos euros. Por poner un ejemplo diré que la película que acabamos de rodar nos ha llevado cuatro semanas cuando estaba programada para el doble. Y no hablo de cifras económicas
por ganar más, sino por hacer las cosas bien.
¿Se siente querido por el público gallego?
Sí, pero hay que decir que los gallegos nos valoramos poco. Es triste que tengamos que salir fuera para que se nos estime algo más aquí. Cine, teatro o televisión. Me defino más como un actor de teatro porque comencé allí. Y es que las tablas son el mejor entrenamiento. Diré que prefiero una obra de teatro a una mala película, una buena serie a una mala obra de teatro y una buena película a una mala serie.
Hace unos meses que la Asociación de Actores de Galicia se trasladó a Milladoiro. ¿Dónde están?
Sí, hemos trasladado nuestras instalaciones a Ames después de muchos años en Santiago. Hemos visto que aquí se están instalando muchas productoras. Las oficinas están en la rúa das Hedras, 6.








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