GEORGE CLOONEY. El último galán.
29 julio, 2010
Por: Concepción González Benito
Desde sus inicios, allá por el cine mudo, Hollywood se apropió del término galán y lo utilizó para designar a aquellos protagonistas masculinos que, a sus indudables cualidades como actores, unían el atractivo, el encanto y la capacidad de “comerse” la cámara. El primero fue Rodolfo Valentino. Más tarde, con la llegada del sonoro, ya finales de los años treinta y en la década de los cuarenta surgió un filón inagotable: Clark Gable, Cary Grant, Gary Cooper, James Stewart. Posteriormente, Robert Taylor, Gregory Peck, Burt Lancaster, Kirk Douglas, Paul Newman, Robert Redford… hicieron suspirar a millones de mujeres en todo el mundo. Cuando parecía acabada esa etapa, y a los actores se les medía más por su calidad interpretativa, sin importar tanto su aspecto físico, surgió George Clooney.
Este hombre guapo, atractivo y, además, gran actor y director de cine, representa los sueños de cualquier mujer. Jóvenes, adultas, maduras y muy maduras coinciden en apreciar su atractivo y el encanto que destila. Es el compañero ideal soñado por todas. Un hombre capaz de hacerte reír, tierno y cariñoso, pero duro y protector si lo necesitas. ¡Qué más se puede pedir! ¡Ah, sí!, que sea guapo. Pues George Clooney lo es y mucho: guapo e interesante –ese pelo gris, esos ojos pícaros y, a la vez, soñadores, esa sonrisa arrebatadora-. A este hombre no se le puede negar nada. Por eso el triunfo tampoco pudo decirle no.
Un actor de vocación tardía –de adolescente soñaba con triunfar en el beisbol- cuya fama le llegó a través de la televisión, en la serie “Urgencias”. Para entonces,en la década de los noventa, ya llevaba diez años interviniendo en distintas series e interpretando pequeños papeles en el cine. Su primer papel protagonista fue en “Abierto hasta el amanecer”, de Quentin Tarantino (1995). A partir de ahí, su carrera ha sido vertiginosa. Público y crítica coinciden en señalarlo como un gran actor, capaz de interpretar comedia, drama, cine bélico y cine de autor. Ha trabajado con grandes directores y él mismo ha pasado al otro lado de la cámara para dirigir películas.
Además de su talento para la actuación y su capacidad para “comerse” la cámara, George Clooney ha demostrado ser un hombre inteligente. Ha elegido muy bien sus papeles y no tiene inconveniente en rebajar su “caché” si se trata de interpretar personajes de peso o colaborar en producciones de calidad, aunque bajo presupuesto. Buena prueba de ello es su colaboración habitual con Steven Soderbergh, los hermanos Coen o el ya citado Tarantino.
La calidad interpretativa de Clooney está fuera de toda duda, pero bien puede ser genética. Hijo de un popular presentador televisivo a quien acompañaba a menudo a los estudios para verle trabajar, es sobrino del gran actor José Ferrer, Oscar en 1950 por “Cyrano de Bergerac”. Precisamente fue su primo Miguel Ferrer, también actor, quien le inculcó el gusanillo de la interpretación.
Y no se equivocaba. A sus cuarenta y nueve años, George posee un Oscar por “Syriana” y ha estado nominado a la estatuilla en otras cuatro ocasiones: como mejor actor por las recientes “Up in the air” y “Michael Clayton”, y como director y como autor del mejor guión original por “Buenas noches y buena suerte”. Los Globos de Oro tampoco se le resisten.Vencedor en tres ocasiones, como mejor actor de serie de TV por “Urgencias”, mejor actor de comedia por “Oh Brother” y mejor actor de reparto por “Syriana”, ha estado nominado a este prestigioso galardón en otras seis ocasiones. Un impresionante bagaje para una carrera cinematográfica que se remonta tan sólo a quince años atrás.
Un actor tan atractivo como él ha tenido la ocasión de compartir protagonismo con las actrices más deseadas del momento. Salma Hayeck en “Abierto hasta el amanecer”; Michelle Pfeiffer en “Un día inolvidable”; Jennifer López en “Un romance muy peligroso”; Catherine Zeta-Jones en “Crueldad intolerable”; Cate Blanchet en “El buen alemán” y Julia Roberts en “Ocean’s Eleven” y sus secuelas, “Twelve y Thirteen”.
Con muchas de ellas ha labrado una buena amistad. También con sus compañeros. Es innegable la complicidad que le une a Brad Pitt. Sus tres películas coprotagonizadas, la saga de los “Ocean’s”, demuestran su sintonía personal. Se ve que disfrutan interpretando a esa pareja de profesionales ladrones de guante blanco guapos, simpáticos y divertidos, pero siempre dispuestos a ayudar a un amigo.
El actor ha demostrado, a lo largo de su brillante carrera profesional, ser un hombre comprometido. No dudó en protestar por la intervención de su país en la guerra de Irak y, en un guiño característico, se permitió el lujo de coproducir e interpretar la película “Tres reyes”, cuya acción transcurría durante la primera guerra, tras la invasión de Kuwait por las tropas de Sadam Hussein. El filme, una comedia, fue un gran éxito en los cines de todo el mundo.
Recientemente, colaboró en la campaña de Barak Obama, tanto en su carrera a la candidatura en el Partido Demócrata, como en las elecciones presidenciales.
Un dato curioso es que el actual Presidente de Estados Unidos ha sido cliente de la empresa de asesoría de imagen que George Clooney posee. Políticos y hombres de negocios buscan los servicios de esta sociedad, ya que, a la vista de la magnífica imagen del actor, sus consejos deben ser interesantes, ¿no creen?
Soltero codiciado
George Clooney sólo ha estado casado una vez, y por poco tiempo (1989-1992) con Taila Balsam. Por eso es el soltero de oro. Se le han conocido diversas relaciones sentimentales, pero no muy duraderas. Además, siempre se le ha visto con mujeres desconocidas y ajenas al glamour de la Meca del Cine. De hecho, dos de las más recientes eran camareras. Otra característica del galán por excelencia es que salía con mujeres, pero no vivía con ellas.
Esta tendencia parece haberse roto con su última conquista. Se trata de la actriz italiana Elisabetta Canalis, con quien sale desde hace un año. Su relación parece seria, puesto que ha acudido con ella a diversos actos públicos y la pareja se formalizó con su presencia en el Festival de Venecia.
Recientemente, Elisabetta, rompiendo el silencio que hasta ahora rodeaba a la pareja, ha hecho unas declaraciones al diario “La Reppublica”, en las que afirma ‘he sufrido un cambio y ha sido gracias a la persona que está a mi lado. Me ha hecho sentir más mujer, más segura desde muchos puntos de vista’. Declaración que toda mujer comprende… y envidia.
Puesto que esta relación, como todo lo que rodea a Clooney, es seguida con lupa y no cesan los rumores sobre posibles rupturas, la actriz confiesa al diario de su país ‘menos mal que tengo al lado a una persona inteligente. Cuando me enfado o me entristezco me hace ver que la gente habla sin saber y que lo que cuenta es tu seguridad’. Se hacen muchas quinielas acerca del futuro de su relación y todas esperamos, en el fondo de nuestro corazón que nuestro ídolo vuelva a ser libre y, de esa forma, nos permita seguir soñando.







Comentarios
¿Tienes algo que comentar?