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PEQUEÑECES

February 12, 2010

burj-dubai-4.jpgPor: Félix Lázaro

Una mañana del pasado mes de enero, todavía medio dormido por las coñas de los cambios horarios, me encuentro ante el rascacielos más grande del mundo. Me quedé boquiabierto, como no podía ser de otra manera, y lo primero que me pregunté -y sigo preguntándome- es quién fue el machote que puso la última piedra, o lo que sea, a tan sólo 818 metros de altura. Increíble. Uno, que  es de pueblo, había viajado a Dubai para ver el rascacielos pero, coño, esto es una verdadera pasada. Hacía tan solo un par de semanas que se había inaugurado el Burj Dubai, que así se llama el monstruito, y su puesta en escena ya había dado la vuelta al mundo. No es para menos, claro. Sin éxito intenté buscar alguna comparación con nuestro Ames querido, pero no había manera. Demasiados rascacielos y si uno comete la osadía de preguntar por cualquier cosa, allí se va a encontrar con que todo es lo más grande del mundo. Y puede que sí.

Dubai es uno de los siete integrantes de la Unión de Emiratos Árabes Unidos. Es un emirato relativamente joven en el que los mercaderes venecianos -hace cuatro siglos- se dedicaban al negocio de las perlas que ellos mismos recogían buceando. Fue más tarde protectorado del Reino Unido, hasta que en 1.982 consiguió su independencia. En poco más de veinte años, sin embargo, allí se ha obrado un milagro. O, quizás, una gran locura. Todo es tremendo, faraónico. Hoteles de siete estrellas, brazos de mar que entran caprichosamente en la ciudad, centros comerciales inmensos… Como botón de muestra una anécdota: tuve la oportunidad exclusiva de visitar una de las suites más lujosas y más caras del mundo. Una planta entera del imponente  hotel Atlentis, en Palma Jumeirah. Mil metros cuadrados de apartamento, habitaciones para invitados, majestuoso dormitorio principal, con dos cuartos de baño similares (para ella y para él), una mesa para una treintena de personas, una cocina industrial (con tres cocineros incluidos)… Carísimos mármoles, lujosas lámparas y todo por el módico precio de cinco millones de las antiguas pesetas. Sí, 30.000 euros diarios. El último inquilino, según me contó mi amigo, había sido Robert de Niro.
 -¿Es rentable este disparate?, pregunté.
 -Alquilándolo 25 ó 30 veces al año, sí.

Sigo con la boca abierta. Mi amigo me dijo que a él le gustaba más una de las suites que dan al gigantesco acuario del hotel (sólo 60.000 euros día). Tres plantas y en la habitación principal, frente al cabecero de la cama, toda la vista del acuario. Rayas gigantes y un enorme tiburón blanco, que se pasea inmutable por delante de mis narices. Lo dejo. Salgo a la calle y no muy lejos, me topo con el mismísimo hotel Burj Arab, con forma de gigantesca vela y también construido  sobre una isla artificial. ¡Siete estrellas! Y manda carallo que dice un amigo mío de Milladoiro. 

 En construcción está el complejo The World, 300 islas artificiales simulando el globo terráqueo, en las que se levantarán residencias de lujo, hoteles  cinco estrellas y centros comerciales. Por Rachid, a 35 kilómetros de Dubai, es como todo en aquellas tierras, el más grande del mundo. Un apunte sobre los inmensos centros comerciales (Mall). Grandes en extensión y decorados sin regatear ahorros. Puedes entrar a las diez de la mañana y salir a las doce de la noche. Allí están todos, incluidas las grandes firmas y, por supuesto, las españolas Zara, Cortefiel, Massimo Dutti, Mango… No falta detalle. El centro que tiene una macropista de ski incorporada, tiene canales para pasear en barca. Y todos, todos, lujosos restaurantes, terrazas, peluquerías… En fin, déle rienda suelta a la imaginación y se encontrará, seguro, con todo cuanto pueda imaginarse. Prometo que en un próximo número ampliaré la información. Pero yo vuelvo al “lugar del cr imen”, a
sentarme ante la Espada de Dubai, como se me antojó bautizar a este bicho de 180 pisos y de 58 ascensores que suben 10 metros por segundo. Continúo sin salir de mi asombro. La Torre de Madrid, en los años sesenta, fue bautizada como la “Torre del coño”, porque cuando llegábamos los provincianos echábamos la cabeza hacia atrás y los pisos los contábamos con un coño, coño, coño…Y digo yo, cómo tendríamos que llamarle a este angelito que puede verse desde 95 kilómetros de distancia, que costó 4.000 millones de dólares USA y que su base tiene la forma geométrica de una flor. No lo sé, pero mientras me lo pienso subo al balcón abierto al público en el piso 124, respiro hondo y levanto la mirada. No alcanzo a ver el territorio amiense pero, se lo juro, sueño con él. Prefiero nuestros verdes, nuestra tranquilidad e, incluso, nuestros vinos, porque en Dubai están prohibidas las bebidas alcohólicas, excepto en los hoteles y en algunos restaurantes.

Charlatanes

February 12, 2010

Por: Francisco Cantalapiedra

No sé por qué, pero cada vez que escucho a los políticos hablar de los presupuestos me acuerdo de don Julián Palau, uno de los más grandes charlatanes que lo mismo vendía peines de carey que hojas de afeitar, sin olvidar un artilugio que cortaba los azulejos como si fueran de mantequilla y que sólo le funcionaba a él, porque al llegar a casa, el cacharro demostraba ser lo que realmente era: un penco. Los chavales de mi generación nos pasábamos las horas muertas escuchando a don Julián, cuyo negocio le cabía en una maleta de cartón que ponía en cualquier rincón de la ciudad, con especial predilección por las plazas.

No creo necesario explicarles a ustedes por qué mi mente relaciona a aquél monstruo de la palabra que vendía paquetes y más paquetes de cuchillas de la marca Better con estos fenómenos que salen en tromba a vender obras y más obras en forma de trenes veloces, autopistas, aeropuertos y viviendas, ayudas a los agricultores, a los ancianos y desvalidos y a ese señor que solo por pasar por delante de la maleta del señor Palau le había correspondido este bonito premio, este bonito regalo. Bueno, ni que decir tiene que el mismo día que salen en tromba unos a pregonar las bondades presupuestarias, lo hacen otros a criticar, que es algo
tan feo como si enfrente de don Julián se colocara otro pollo intentando convencer al auditorio de que la cuchilla arrancaba más que afeitar y ni siquiera era de acero inoxidable.

Y aunque da lo mismo que los presupuestos sean generales que autonómicos o locales, los primeros son los que encierran más palabras huecas y más tijeras melladas, porque de otra manera es imposible tragarse a pies juntillas toda la felicidad que anuncian, ya que si hicieran tanto como prometen llegaría un momento en que todo estaría hecho y no tendríamos ni que pagar impuestos ni escuchar pavadas. Me pregunto si estos nuevos “julianes” no se darán cuenta de que año tras año repiten las mismas promesas, las mismas autopistas, sin que cuando viajamos por donde deberían estar veamos movimiento de verdad, que ahora las obras públicas no se paran por problemas técnicos sino por falta de pasta. Pero, en fin, ahí están ellos, sin maleta de cartón pero llamando la atención de los paseantes para lograr su único fin:vender. Aunque sean motos.

Un ventureiro ano 2010

December 2, 2009

Por: Xosé M. Fernández
Portavoz Municipal do BNG

¡Qué rápido pasou o 2009! Non hai nada estabamos falando dos 33,5 millóns de euros de orzamento, dos 7,5 millóns de euros para O Milladoiro, e agora parece que poucos se lembran desas cifras; agora temos que falar de asuntos máis ordinarios: retrasos nos pagos aos proveedores do Concello, retrasos nas subvencións ás familias e ás entidades asociativas, perda de  ubvencións, dimisións de concelleiros, máis adecuado… concelleira, do goberno… Ah! pero esta fiestra non é para falar de política municipal! Tampouco quero abusar da amabilidade dos amigos de DirectoAmes.

En nome propio, e en nome da xente do Bloque de Ames quero desexarlles aos todos os veciños e veciñas de Ames un ventureiro ano 2010, e que veña  cargado con moitas ilusións para todos e todas.

Quizais unha dedicatoria especial, para os veciños e veciñas da rúa Anxeriz do Milladoiro, e aínda máis especial para os comerciantes desta rúa, que viron, sufriron e están sufrindo
as consecuencias dunha pésima xestión dunha obra que non merecía estar en boca da xente polas malas noticias. Haberá que inisitirlle aos Reis Magos de Oriente quen amañen esta desfeita na medida do posible.

E por pedir que non sexa, na carta que lle mandamos aos Reis os do Bloque tamén incluimos a IES, o Centro de Saude, o Parque Central, A Travesia do Porto… A carta seméllase moito ao do ano pasado.

O dito, as maiores venturas persoais, laborais e profesionais no 2010 para todos e todas.

Ilusión e optimismo

December 2, 2009

Por: Santiago Amor Barreiro
Portavoz municipal do PP

O Nadal son as festas familiares por excelencia, son datas de reflexión. datas para gozar na compaña dos seres queridos e amigos pero tamén deben ser datas para pensar no acontecido ao cabo do ano. Os que temos algunha responsabilidade na vida pública, deberíamos tamén reflexionar si estamos a facer todo o necesario para mellorar a vida das persoas do noso  entorno e si a nosa misión se está a cumprir. Os que estamos na vida pública, temos que facer un exercicio de reflexión dende a autocrítica para valorar si as actitudes que estamos tendo son as máis axeitadas para que a vida das persoas que nos rodean sexa cada vez mellor ,ao cabo, para iso estamos.

A vida política en xeral estase a converter nunha das principais preocupacións das persoas. A miúdo, escoitamos comentarios (as veces merecidos, a maioría non), despectivos e despreciativos sobre as actuacións da clase política tanto en público como en privado. Frases coma «Son todos iguais», «Están para servirse eles», «o único que lle interesan son os votos» etc. Etc. Están nas nosas vidas e as escoitamos con demasiada frecuencia nos  írculos das amizades e incluso familiares.

Desde este espazo que nos brinda DIRECTO AMES, quero dar unha mensaxe optimista porque considero que o único xeito de afrontar os moitos e grandes proxectos que se poden facer dende a vida pública é con ilusión e optimismo, ilusión e optimismo que sobranos aos membros do PP de Ames e que estamos dispostos a compartir con todas as persoas.

Xa para rematar querome lembrar nestes días das persoas máis desfavorecidas, das persoas que necesitan axuda, das persoas que non están a pasar os seus mellores intres e tamén das persoas que adican o seu tempo e o seu esforzo en axudar, calquera que sexa o xeito de facelo. Os tempos actuais son difíciles pero debemos ter fe e esperanza en que diante das dificultades e contratempos do a cotío tamén podamos sair . Estamos seguros que o vindeiro ano coa ilusión e co esforzo de todos sairemos adiante. Noraboa a todos os que traballan e axudan nesta situación, e confían en que o 2010 sexa un bo ano para todos.

Bo Nadal e feliz aninovo

(santiago@ppdeames.org) (www.ppdeames.org)

Bo Nadal

December 2, 2009

Por: Carlos A. Fernández Castro
Alcalde de Ames

Xa pasou un ano dende que a revista DirectoAmes me brindara a oportunidade dirixirme a todos os veciños e veciñas do concello para desexarlles un moi feliz nadal. Como sempre, é para min unha honra compartir meus desexos de ledicia e prosperidade para estas datas e para o novo ano que comeza. Pero, especialmente este ano, é inescusable facer un recordatorio a todas aquelas persoas que están a vivir unha situación complicada. A difícil coxuntura económica fai que convivamos cada día cos problemas de moitas persoas e coas circunstancias que a diario me dan a coñecer. Por iso, especialmente nestas datas, quero achegarlles o meu saúdo máis agarimoso e facer unha mención especial a todas esas persoas. É moi importante que todos e todas fagamos unha reflexión. Moitas cousas pasaron neste tempo e moitas cousas cambiaron neste tempo.

As datas do nadal son moi especiais, son datas de ilusión, de reencontros, de morriña polos que están lonxe pero tamén, porqué non, de esperanza. Desexo que o ano 2010 nos encha a todos de solidariedade e de ilusións, que nos siga dando a capacidade de entregar aos demais o mellor de nós mesmos e, dende o cargo institucional que ocupo, ás mesmas gañas de traballar para que podamos estar orgullosos de formar parte deste concello.

Así pois, deséxovos que pasedes unhas moi felices festas na compañía de familiares e amigos.  ¡Bo nadal e feliz aninovo!

Yo también tengo un plan

December 2, 2009

Por: Félix Lázaro

Menudo campañón se ha hecho Zapatero I de León (nacido en Valladolid) con su famoso Plan E que, como bien escribía el otro día Javier Marías, «consistió en soltarles a los Ayuntamientos -endeudados hasta el peluquín- un montón de millones para que acometieran obras absurdas e innecesarias ». Ignoro qué pastizal han dejado en Ames, pero yo no percibo que la calidad de vida de los ciudadanos haya mejorado sensiblemente. Todo lo contrario, porque en mis últimas apariciones por Milladoiro y Bertamiráns he visto más comercios cerrados y más caras de pena pululando por las calles que en anteriores ocasiones. No sé si será cierto o no, pero me han soplado que cierra el flamante Supercor. Me cuesta creerlo, pero de ser cierto tengo que hablar con don Isidoro, el mandamás de «el corte en las ingles», como dice mi amigo Tinín, para que me explique qué coño pasa. En mis tiempos se decía que tener un plan, por ejemplo, significaba tener una relación amorosa frívola y fugaz, como manda nuestra biblia de las letras. Y éste plan si que debería escribirse con mayúsculas, porque se trataba de un éxito en toda regla. Por supuesto, nada que ver con aquél otro llamado Plan Badajoz, que fue un invento de un ferrolano para callar a los extremeños. Hay también planes de pensiones, de vida, de estudios, de servicios, hidrológicos, económicos, urbanísticos y de muchas cosas más. Porque el que no tiene un plan resulta que no es nadie.

En estas estaba yo cuando de nuevo aparece en escena el señor ZP, para anunciarnos su Plan de Economía Sos-te-ni-ble. Este hombre es que no para. Menos mal que un amigo me aclara que lo que realmente nos ha querido decir ese señor de Valladolid disfrazado de leonés, no es otra cosa que Economía sos-te-mi-ble. Tal y como están las cosas parece que esto empieza a tener algún sentido. Y no entro en más consideraciones para que no me tachen de fascista, que es lo primero que te sueltan cuando haces el más mínimo comentario sobre la situación. En cualquier caso, le comento este tema al portero de mi finca que, aunque es del Atlético de Madrid y un poco rojillo, tiene buenas luces. Me mira a la cara y me suelta: «lo que ha querido decir el presi es que tiene un plan de Economía in-sos-teni- ble». En fin, que tengo eso hecho un lío y no me aclaro. Creo que la clave está en la sílaba sos y recurro nuevamente al espabilaburros. No figura y me dice que la escrituras más cercanas son sioux y soez . Me pongo en lo peor o nos comparan con los indios de los valles del norte del Missisipi o directamente con los indignos o groseros. Y es precisamente en este punto, y pensando en todos mis compatriotas con tantas dudas como barajo yo, que me dispongo a lanzar mi Plan S.O.S., que es una llamada universal de solicitud de socorro. Pero mientras lo desarrollo les voy a contar una bonita historia a la que también podemos bautizar con el nombre de «Las gotas de Dios».

Dos hermanos japoneses Yuko y Shin idearon un cómic todavía sin final, que protagoniza el hijo de un prestigioso crítico de vinos que se rebela contra su padre, renuncia a beber vino y empieza a trabajar en el sector cervecero. Su hermano, sin embargo, es sumiller (catador de vinos). Fallece el padre y en su testamento deja escrito que sólo heredará su magnífica bodega el que primero encuentre los doce vinos que el padre considera los mejores del mundo y que equipara a los doce discípulos de Jesús. Y un vino más: el que representa esas «gotas de Dios». El hijo pródigo deberá ponerse al día para tener posibilidades de hacerse merecedor de la suculenta herencia. Esta historia ya ha vendido
más de seis millones de ejemplares en Japón, tres en Taiwan, Corea y Hong Kong y la edición francesa ya roza el medio millón de ejemplares. Los doce vinos seguro que existen, pero hay que dar con ellos. ¿Y las gotas de Dios? Es posible que también. Este es mi verdadero plan, que me parece infinitamente más sugestivo que cualquier otro que pueda ocurrírsele a un señor de León, de Valladolid o de cualquier otro lugar. Este Plan de las Gotas de Dios ha disparado las ventas en el Lejano Oriente, ha agotado muchos caldos y, lo que es peor, ha encarecido los precios.

A rabiar

December 2, 2009

Por: Francisco Cantalapiedra

Aprovechando que entramos en Navidades, espero que caiga alguna botellica de vino (señora directora, tome nota), bebida que, por lo menos a mí, me gusta a rabiar. Todos los amigos con los que hablo de este tema reconocen que en los últimos quince años la calidad del vino ha mejorado muchísimo, con independencia de la denominación de origen que tenga.

Antes, hablar de vino de La Mancha era imaginarse una úlcera, hacerlo del de Aragón era un seguro hacia la hemorragia digestiva, o cuando se pedía vino de Toro te lo servían siempre acompañado de cuchillo y tenedor para poder cortarlo. Recuerden también que en la ya más que famosa Ribera del Duero, el caldo predominante era el clarete y no el tinto que se hace ahora, o que los llamados vinos de Rueda sólo se utilizaban para cocinar o para alegrar el consomé grasiento e invernal.

Pero ahora las cosas han cambiado y los enólogos, esos magos tan bien pagados, han conseguido vinos espléndidos en casi todas las regiones españolas, a cambio, claro está,
de haber subido los precios hasta el punto de tener que pensárselo cuando se sale de bares, ya que a veces es más barato un gin tonic que un tinto de reserva, que además no dura nada porque tiene menos contenido.

Pero, en fin, las cosas buenas hay que pagarlas, aunque sin olvidar que bajo las denominaciones de origen también se esconde auténtica basura capaz, como antes, de dejarte seriamente dañado el estómago.

Con este panorama no es de extrañar que muchos vinateros con tanto dinero como ganan hayan cambiado el panorama de las bodegas. Antes, cuando el vino era malo, se hacía bajo tierra, como a escondidas, y en las cuevas donde se guardaba la gente  iba a merendar con los amigos y a embotellar algo para sacarlo al mercado con gran sacrificio. Ahora, las bodegas son edificios señoriales diseñados por los arquitectos más «guays» del mundo entero, capaces de levantar edificios estilo Gugenheim donde parece mentira que se elabore, se críe, se embotelle, empaquete, distribuya y venda algo tan natural y tan poco sofisticado como el vino. Visitar uno de estos edificios es recorrer pasillos y más pasillos donde, como diría mi madre, están tan limpios que podrían comerse sopas en el suelo; visitar salones de amplísimos ventanales donde huele poco a vino y mucho a lujo. Pero allí está descasando la próxima cosecha que nos soplaremos, si Dios y el bolsillo nos lo permiten.

Además, si ustedes han visto «El Padrino», quizá recuerden a Marlon Brando diciéndole con voz grave a su hijo menor Corleone: «Mikel, creo que me estoy haciendo viejo: cada vez me gusta más el vino», recibiendo una respuesta que hago mía: «No te preocupes, papá, el vino te sienta bien». ¿Les he dicho alguna vez que «El Padrino» es mi película predilecta? Si beben buen vino, tendrán Feliz Navidad!

Perra vida

October 7, 2009

Por: Félix Lázaro

Hace pocos días, lo prometo, vi por primera vez un perro con gafas. De la mano de su propietaria, el can paseaba por las inmediaciones del Retiro madrileño, provocando la curiosidad de los viandantes, que le dedicaban una cariñosa sonrisa. Fue entonces cuando me pregunté cómo se graduaría la vista el mejor amigo del hombre. Me lo imaginaba sentado ante el cuadro luminoso con letras que pronto se hacen imposibles. Quizás sean números a los que el animal respondería con ladridos. Lo ignoro, pero supongo que esta cuestión está suficientemente resuelta.

Pero, por qué puede necesitar un cadelo el uso de lentes. Sin duda, porque no lo ve claro, supuesto éste que me parece de lo más lógico porque aquí y ahora no lo ve claro ningún bicho viviente. Esta es la perra vida que nos podría igualar a los de cuatro patas con los de dos. Sin embargo, yo estoy convencido de que los perros son mucho más listos que sus amos. De momento ya se han puesto gafas y esto es sólo un primer paso para alcanzar la igualdad con los humanos que, más pronto que tarde, puede ser una realidad. Obsérvese el fenómeno en cualquier parlamento de la patria nuestra, donde los señores diputados no hablan, ladran. No creo que nadie pueda demostrarme lo contrario.
 
El señor perro, cada día más, se acerca a las costumbres de sus amos. En invierno les vemos paseando con sus trajecitos y los más afortunados se sientan a la mesa con sus amos, hacen sus revisiones dentales puntualmente y viajan en cómodos automóviles. ¿Y qué me dicen de esos miles y miles de señores/as que pasean a su animal con una bolsita negra en la mano para recoger sus heces? Es la evidencia de quién impone su ley. Bromas aparte, esta vida nuestra se ha ganado a pulso el calificativo de perra, en su versión más despectiva. No hay más que ver cómo engordan las cifras del paro. O abrir un periódico cualquiera, por una página cualquiera. Todas son noticias para echarse a temblar. Una vueltecita por Milladoiro y Bertamiráns y observar cómo se prodigan los carteles de «se vende»,»liquidación», etc, son una buena muestra de lo que les cuento.

En definitiva, todos son ladridos desmesurados y, en ocasiones, sólo falta que los señores diputados se líen a mordiscos. Pero, al paso que vamos, todo es posible. Me pregunto, además, si no es perra vida que a uno le pongan de patitas en la calle apenas cumplida la treintena o que le larguen del piso por no poder hacer frente a la hipoteca. Perra vida, sí. Yo, de verdad, creo que pronto voy a envidiar a los canes, con sus abrigos, con sus gafitas, con sus espacios reservados para el ocio, con sus señores/as que les recogen la caquita. ¡Qué maravilla! Además, no tienen que escuchar promesas imposibles. Es una evidencia que la sociedad actual se está deshumanizando y la duda es saber cuál será el final. ¿No será que se están cambiando los papeles? Pues a lo mejor resulta que la especie canina está en el proceso inverso. Allá ellos, los señores perros, pues se van a enterar de lo que vale un peine. Porque perra vida -lo que se dice perra vida- la de millones de españoles que apenas tienen lo justo para ir tirando.

¿Y qué decir de los nuevos impuestos? Yo creía que no había lugar para «nuevos», porque ya estaba el cupo completo. Qué equivocado estaba pues los ayuntamientos, especialmente en las grandes ciudades son de una voracidad extrema. Cobran, y mucho, por todo. El último invento de un señor que se llama Gallardón es la «tasa por prestación de servicio de gestión de residuos urbanos». En mi caso 180 euros. ¡Manda carallo!

Seguridad ciudadana

October 7, 2009

 Por: Francisco Cantalapiedra

Aprovechando que estos días se conmemora el comienzo, hace 70 años, de la II Guerra
Mundial, me dio por recordar que cuando en España el servicio militar era obligatorio, muchos chavales de mi barrio lo aprovecharon para sacarse el carné de conducir manejando aquellos ‘jeeps’ procedentes de ese conflicto que fue una carnicería. Y que no podían desfilar delante de Franco porque era más rápida la guardia mora a caballo que los vehículos motorizados que se usaban. Otros colegas míos aprovechaban la mili para aprender a leer, que parece que no y también ayuda en la vida. Bueno; pues yo pienso que ahora tendría que ser obligatorio que todos saliéramos de vez en cuando a quitarnos la polilla por ahí, incluso dándonos la posibilidad de elegir el sitio donde hemos decidido dejar la boina, esa prenda de vestir negra que algunos llevan encima y otros dentro de la cabeza. Ya sé que viajar es caro, pero estoy convencido de que es una de las mejores inversiones que podemos hacer en nosotros mismos y, además, tampoco es imprescindible marcharse a países remotos para descubrir que hay más mundos que este que nos rodea. Mi santa madre siempre me hablaba de uno de su pueblo, «que sólo había visto el mundo por un agujero y el agujero estaba tapado». Así que quítense la venda todos aquéllos que piensan que el mundo que ven por el agujero es el mejor de los posibles, aunque tengan la seguridad de que el agujero esté destapado.

Cíclicamente medios informativos y personal político hablan de la inseguridad ciudadana, que no niego que haya empeorado bastante en algunas grandes ciudades, pero que no es, en absoluto, un caso general. Igual ustedes piensan que soy un inconsciente si les digo que paseo por cualquier calle, por cualquier barrio de mi ciudad, a casi cualquier hora y siempre sin miedo. En todos los años que tengo, y ya va para casi 100, jamás me han atracado, asaltado, robado o provocado más de lo que puede provocarte un conductor gilipuertas al que acabas de quitar el sitio donde pensaba aparcar su coche. Es más, tengo tanta suerte que la única vez que sacaron la cartera del bolso que llevaba al hombro una colega mía con la que caminaba por la calle fue en Madrid, a plena luz del día y en la Puerta del Sol. Y fue tan hábil el mangante, que daban ganas de meterle en nómina.

Lamento no poder decir lo mismo de la mayoría de países en donde he estado alguna vez en mi vida, donde incluso en ciudades tan cultas y cosmopolitas como París he sentido un cierto canguelo caminando a las diez de la noche. Cuando estoy fuera, para comparar cómo se vive allí y cómo en mi ciudad, llego al hotel y me conecto a Internet para ver cómo van las cosas en mi pueblo, y disfruto como nunca sabiendo que Fulanito de Tal igual repite como presidente de las Cortes, que Zutanito de Cuál tiene sus años contados como procurador o que el alcalde de mi pueblo prepara su equipo de gobierno hasta que venga la oposición a ponernos los tranvías. Como dijo Teresita de Lissieux, en las églogas matritenses de Mesonero Romanos: ¡qué aburrimiento!

Los amantes del sexto

August 5, 2009

Por: Félix Lázaro

Cuando escribo las primeras líneas de este artículo la radio me acerca la noticia de que el Ayuntamiento de Madrid recaudará este año 114 millones de euros en el capítulo de multas. Para que se hagan una idea 3,60 euros cada segundo. Mal deben de andar los bolsillos de Gallardón para que sus guardias se vean obligados a trabajar a destajo. Pero los tiempos que corren son así y, ya se sabe, a grandes males, grandes remedios, aunque el paganini es siempre el mismo.¿Se imaginan quién? Pues usted y yo y todo aquél que comete el delito de comprarse un automóvil y utilizarlo. Pero mi duda, que o lo es tanto, es si este desenfreno tiene algo que ver con las telarañas de las arcas municipales.Afirmativo.

La actualidad, esa máquina de fabricar información continua, está para pocas bromas y escupe sin parar noticias, mayormente desagradables, referidas a política y economía. ¡Qué desastre! Se mire por donde se mire, escándalos y corrupciones, descalificaciones e insultos. Vale casi todo y lo digerimos casi todo. Y en medio de este panorama, una persona feliz que vive en La Moncloa y que yo me pregunto si, de verdad, es de este mundo. A veces lo dudo, aunque he tenido la ocasión de saludarle en varias ocasiones y me parecía un señor de lo más normal. Por cierto, no me resisto a contarles que le conocí en el verano del 2003 en la lonja de Santa Uxía de Ribeira, donde tuve la oportunidad de ser su cicerone mariñeiro. Bueno, pues todavía sigo preguntándome si es de este mundo.
-Este señor, me dijo un amigo, no sufre.
-¿Por qué?, le pregunté.
-No hay más que verle, siempre sonriente, siempre optimista.
-¿Y es ese el secreto?
-Casi…verás, mientras todos pensamos cómo resistir, ZP únicamente piensa en disfrutar.
-No entiendo nada.
-El encuentra el placer en el sexto mandamiento, sin necesidad de pasar por la cama.
-¿Y…..?
-Algo tan simple como joder a diestra y siniestra.

Bromas aparte, mi amigo empieza a desgranar un rosario de temas relacionados con la actualidad: financiación autonómica, ley del aborto, pacto social, déficit…
-Tranquilo amigo, que no hay mal que cien años dure-, le comenté. No tuve mucho éxito y él, erre que erre, continuó intentando convencerme de que el ZP político era un enfermo sexual que necesitaba tratamiento urgente. Los calores veraniegos, pensé, deben de estar haciendo verdaderos estragos. Yo, por si acaso, hago la maleta y me largo a la Ría de Arousa, confiando que agosto nos brinde los rayos de sol que nos ha negado julio. En poco más de media hora, desde nuestro Ames querido, vuelvo
a reencontrarme con ese mar de la tranquilidad que, hoy por hoy, es mucho más acogedor que ese otro que cuentan que hay en la Luna. Por cierto, ¿cuándo será posible una misión espacial exclusiva para políticos poco deseables (no importa el color porque los hay en todas partes) a Marte, por ejemplo? Eso sí, con billete de ida únicamente. Seguro que saldríamos todos ganando.

Abrí con la noticia que me topé al iniciar este artículo y cierro con la que me desayuno: »Lúa nova mollada,trinta días van de carallada». Eso es lo que dice el refrán y que hoy nos recuerda el meteorólogo Santiago Pemán que pronostica que el verano
de verdad no llegará hasta el 21 de agosto y que, hasta entonces, tendremos un día bueno y dos malos. A éste también lo incorporaba yo a la mencionada misión espacial, por fornicar la ilusión de los que iniciamos el veraneo.

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